Tal y como ha salido publicado en El Correo, a pesar de que la lucha por la igualdad está en pleno apogeo, tan solo una de cada cinco empresas de Álava está dirigida por mujeres, la tasa más baja de todo Euskadi. Dicho con otras palabras, el 81,2% de las empresas en Álava siguen dirigidas por hombres, mientras que en Bizkaia la tasa es del 69,4% y en Gipuzkoa, del 68,8%.
Izaskun Landaida, directora de Emakunde, califica de injustificable dicho desequilibrio. Además, Landaida añade que «es cierto que existe una gran brecha pero no es una casualidad. Su origen reside en las familias y en que aún faltan referentes femeninos en los puestos de responsabilidad. Necesitamos un cambio en la cultura empresarial». Por otro lado, El Correo ha recogido las declaraciones de Ana Isabel Jorge, presidenta de la asociación de mujeres profesionales y empresarias de Álava (Ampea), quien explica que a su «hija nunca le sorprenderá tener una jefa o que su empresa cuente con directivas en su consejo de administración porque es la educación que le hemos inculcado en casa, pero lo cierto es que aún hay una tendencia machista en nuestra sociedad» y añade que alguna vez ha acudido a reuniones en las que eran dos mujeres frente a veinte hombres. Si bien es cierto que reconoce que aunque la presencia de mujeres al frente de una empresa es un hecho mínimo, con el paso a las nuevas generaciones se va corrigiendo.
Izaskun Landaida tiene claro alguno de los motivos por los que todavía sigue sucediendo esto: «aquí hay más chicas que chicos en las universidades, por lo tanto tienen formación y méritos suficientes para ocupar esos altos cargos en las compañías. Esta realidad no se refleja en el mundo laboral, ya que no acceden con las mismas posibilidades de prosperar. El sistema plantea dificultades a las mujeres, ahí está el ejemplo de la brecha salarial o que los cuidados de menores y ancianos en gran medida siguen recayendo en nosotras».
Hay que tener en cuenta que, a pesar de que las empresas de las comunidades autónomas expliquen la igualdad como un requisito para la supervivencia de las mismas, lo cierto es que solo el 28% de las empresas de Euskadi que forman parte del IBEX- 35 están dirigidas por mujeres.
Uno de los datos que más llama la atención es que el 56,7% de los alaveses creen que hay «dinámicas del poder dentro de las organizaciones» que ayudan más al crecimiento de los hombres que al de las mujeres. Pero llama todavía más la atención que sea el porcentaje más alto de todo el País Vasco. Ante estos datos, Ana Isabel Jorge responde que «es una excusa poco consistente, no creo que existan argumentos de peso que nos puedan diferenciar tantísimo de nuestros vecinos de Gipuzkoa y Bizkaia. Lo que de verdad coarta la progresión de las mujeres en el mercado laboral es la falta de oportunidades y los papeles que asumimos en el hogar».
Quizás uno de los mayores problemas a los que nos enfrentamos es a cómo podemos combatir esta situación. La sociedad está dividida entre los que piensan que se tienen que fijar cuotas por ley para la presencia de mujeres en altos cargos y entre los que rechazan esta idea ya que la valía de las mujeres en esos puesto existe, pero tiene que predominar la valía profesional.
