Las juntas generales de Bizkaia, Álava y Gipuzkoa pondrán en marcha a partir del próximo 1 de enero la modificación que se incluye dentro proyecto de Presupuestos forales. Esta modificación consiste en adaptar la presión fiscal del IRPF a la evolución monetaria con el fin de absorber en la medida de lo posible el impacto de la inflación en los diferentes tramos del impuesto. Se trata del segundo año que se lleva a cabo, ya que después de la reforma general que entró en vigor el 1 de enero de 2014, se mantuvo inalterable durante 2015 y 2016. Esta modificación afectará tanto al gravamen general y a las principales deducciones del impuesto, como a las retenciones que se realizan en las nóminas. De este modo, en el nuevo año se aplicará una nueva tabla de retenciones en las nóminas que recoge una corrección del 1,5% en todos los tramos.
Así pues, todas las empresas del País Vasco deberán de aplicar nuevas tablas de retenciones en la que en todos los tramos se experimente una subida del 1,5%. A pesar de que todavía queda esperar a los datos de la evolución del IPC en el conjunto de 2018, todo parece apuntar a que la deflactación será parcial.
